El caso de Peanut, la ardilla famosa en Instagram, y su posterior eutanasia junto con un mapache llamado Fred, generó una gran controversia y críticas hacia las autoridades de Nueva York demuestra la doble moral del progresismo que se enarbola como el defensor de los animales y la naturaleza, pero como progresismo dicta eso no incluye si te incomoda o no te gusta. Ante denuncias anónimas y sin cotejar pruebas el Departamento de Conservación Ambiental de Nueva York (DEC) y el Departamento de Salud del Condado de Chemung intervinieron, según ellos, sobre la tenencia ilegal de animales salvajes en el hogar de Mark Longo.
Peanut, una ardilla rescatada y convertida en mascota por Mark Longo, se convirtió en una sensación en redes sociales, acumulando más de 500,000 seguidores en Instagram. Según cuenta Mark en su red social Tik Tok, 12 agentes iniciaron un operativo como si se tratase de un narcotraficante y lo mantuvieron 5 horas fuera de su casa mientras ellos requisaban todo el lugar pensando que iban a encontrar algo mas.
La noticia de la eutanasia de Peanut desató una ola de indignación en redes sociales, con muchos seguidores criticando la decisión de las autoridades y cuestionando la ética de mantener animales salvajes como mascotas. Mark Longo expresó su profundo dolor y frustración en Instagram, agradeciendo a Peanut por los mejores siete años de su vida.
Desde una perspectiva crítica, movilizar a 12 agentes para un incidente que no presentaba indicios claros de daños a terceros, es visto como un uso excesivo de recursos públicos. Esta acción ha generado un debate sobre la priorización de los recursos y las decisiones de las autoridades en situaciones como esta.
Por otro lado, desde una perspectiva que busca seguir estrictamente las regulaciones y garantizar la seguridad pública, las autoridades pueden haber actuado de acuerdo con protocolos establecidos para casos de tenencia ilegal de animales salvajes.
El departamento de Salud en Nueva York es desde luego partidario del sector progresista de los EEUU (los demócratas) lo que causó la indignación del ala republicana acerca de este hecho, varias figuras políticas mostraban su parecer en sus redes sociales.
“Esta ardilla en particular tuvo que ser eutanasiada porque estaba viviendo su mejor vida… No lo entendemos. Sin mencionar que Peanut no fue el único asesinado innecesariamente. También lo era su amigo, el mapache Fred. Otro animal que no hizo nada malo. Esto es lo que está mal en el mundo. Tenemos tantos humanos y animales que necesitan ayuda. El gobierno prefiere gastar su dinero duramente ganado en la eutanasia de una ardilla agradable”.
Fueron estas últimas declaraciones, vinculadas con el posicionamiento de figuras públicas pro Trump, lo que muchos especulan fue lo que inclinó la balanza en las votaciones.
El pasado domingo 3 de noviembre J.D. Vance, futuro vicepresidente mencionó en una campaña en Carolina del Norte que Donald Trump estaba enfadado por la muerte de la ardilla.
“El mismo gobierno al que no le importan los cientos de miles de inmigrantes ilegales que llegan a nuestro país no quiere que tengamos mascotas”
Dijo el senador de Ohio a sus partidarios en Carolina del Norte. “Es una locura”, mencionó el funcionario.
Desde ese momento la figura de Peanut estuvo vinculada a la campaña de Donald Trump, retratándolo como un protector de los animales en contraste con las decisiones de las autoridades neoyorquinas.

Esta interpretación rápidamente se viralizó, llenando la plataforma de memes a favor de Peanuts en tono de sátira política.
Los mensajes pro-Trump aludían a Peanut como un símbolo de resistencia y lealtad hacia el expresidente. Algunos usuarios sugirieron que el “sacrificio” de Peanut debía inspirar a los votantes: “¡Vamos, háganlo por el pequeño chico! Voten por Trump por Peanut”.

Haya influenciado o no la votación es lo de menos, el progresismo muestra esa doble moral con la que obran y que nunca tiene una base lógica, ellos dictan proteger muchas causas pero son capaces de las aberraciones más grandes contra los que no piensan como ellos.